Citroën 2CV
Después de que Michelín adquiriera Citroën en 1934, su objetivo principal era hacerla rentable después de que, poco tiempo antes, hubiera dado todo con el desarrollo del Traction Avant. Pierre Michelin, hijo de Edouard Michelin, y Pierre Boulanger, un colega de confianza, pidieron a su departamento de diseño los primeros esbozos de un auto popular que fuera además de sencillo y económico, cómodo y capaz de circular tanto en carreteras como a través de campiñas con una delicadeza tal, que pudiera llevar una canasta de huevos sin que uno sólo de éstos llegara estrellado a su destino final.