Citroën 2CV

Citroën 2CV

Después de que Michelín adquiriera Citroën en 1934, su objetivo principal era hacerla rentable después de que, poco tiempo antes, hubiera dado todo con el desarrollo del Traction Avant. Pierre Michelin, hijo de Edouard Michelin, y Pierre Boulanger, un colega de confianza, pidieron a su departamento de diseño los primeros esbozos de un auto popular que fuera además de sencillo y económico, cómodo y capaz de circular tanto en carreteras como a través de campiñas con una delicadeza tal, que pudiera llevar una canasta de huevos sin que uno sólo de éstos llegara estrellado a su destino final.

La idea de creación, contrastada con un estudio de mercado exhaustivo para la época realizado por Jacques Duclos, se basaba en "un vehículo para el campo que ofrezca suficiente espacio para dos agricultores sin necesidad de quitarse el sombrero (de ahí el techo alto y curvo), un saco de 50 kg de patatas o un pequeño barril y que sea capaz de alcanzar 60 km/h y consumir, como mucho, 3 L de combustible".

El nombre conceptual fue Toute Petite Voiture (TPV). Después de varios intentos estuvo listo con una carrocería de aluminio, suspensión de magnesio, sólo un faro al frente, limpiaparabrisas con velocidad adaptable a la fuerza del brazo del conductor, y un motor bicilíndrico tipo bóxer enfriado por agua, con encendido vía crank. Todo estaba listo, pero había un problema, la Segunda Guerra Mundial era eminente y el autoshow de París de 1939 se había cancelado.

Francia, como casi toda Europa, era un desastre, no había materia prima y el poco combustible disponible era considerado un lujo, puntos por demás a favor para retomar el proyecto del TPV; sólo que ahora sería más austero, el motor pasaría a ser enfriado por aire, y la carrocería así como la suspensión, de acero común y corriente.

Fue hasta octubre de 1948 cuando en el Grand Palais, Pierre Boulanger presentó el 2CV al presidente Vincent Auriol. Francia estaba ante un vehículo que cambiaría no solo la historia de su industria automotriz, sino de su economía nacional.

Fue un coche muy bien aceptado por la clientela debido a su bajo precio que se adaptaba a las penurias económicas que sufrían los franceses como consecuencia de la guerra. Convertido en un coche de culto el 2CV se dejó de fabricar en 1990.

Motor

La planta propulsora del 2CV consiste en un motor de dos cilindros opuestos refrigerado por aire y radiador de aceite, que propulsa las ruedas delanteras por medio de transmisiones de cardán simple en sus primeras versiones (luego, homocinéticas). Los primeros modelos, denominados tipo A, tenían una cilindrada de 375 cm³, con una modesta potencia de 9 CV. En octubre de 1954 apareció el modelo AZ, al que se le aumentó la cilindrada a 425 cm³, obteniendo una potencia de 12 CV que fue aumentando con el tiempo, pasando por 13,5 cv y concluyendo con 18 cv (en la última evolución del motor 425 c.c) a base de aumentar la relación de compresión, diámetro del carburador y colectores de admisión-escape más gruesos.

También se desarrolló el 3CV con el AZAM 6, una variante proveniente de Bélgica, pero también fabricada en Citroën Hispania (Vigo), entre 1966 y 1972, con la introducción del motor de 602 cm³ tipo m4.

A principios de los años 70 se introdujeron 2 nuevas motorizaciones que estructuraron la gama en 2 versiones: 2cv4 de 435 c.c (que no se vendió ni se fabricó en España) y 2cv6 de 602 c.c (que a pesar de tener la misma cilindrada que el m4 del AZAM 6 es un motor muy distinto y de superior rendimiento). Este último es el motor m28, de unos 32 cv de potencia que también evolucionó en sus últimos años a 35 cv, ya con carburador de doble cuerpo y frenos de disco.

Suspensión

La suspensión está compuesta por brazos longitudinales, sujetos en uno de sus extremos al chasis y tensados por varillas fijadas a unos resortes helicoidales dispuestos longitudinalmente en posición horizontal a cada costado. Estos resortes, encapsulados dentro de unos contenedores cilíndricos, se encontraban bajo las puertas y suspendían simultáneamente, a cada lado, tanto una rueda delantera como una trasera. Este diseño único lleva al típico andar cabeceante del 2CV, muy práctico para transportar huevos como se describiera en las condiciones de diseño, pero no tanto para un abrupto cambio de dirección o de velocidad. Esto es de notar especialmente en curvas cerradas a alta velocidad, donde la carrocería consigue alcanzar ángulos de escora que, más que asustar al conductor, consigue impresionar desde afuera a cualquier espectador.

Carrocería

La estructura del 2CV estaba compuesta en su versión definitiva que salió en 1948 de un chasis rígido donde estaban sujetos todos los elementos mecánicos y también la carrocería. Esta disposición permitió a Citroën crear varios vehículos a partir de una misma base (Dyane, Méhari, Ami, etc). Es una carrocería muy ligera y que a pesar de los muchos años que el modelo estuvo en fabricación tuvo relativamente pocas modificaciones (tercera luna lateral, capó, calandra, pilotos y faros más modernos, salpicadero más moderno y poco más). Se debe tener en cuenta que su diseño data de antes de la Segunda Guerra Mundial.

Debido a su techo de lona, se le apodaba "el paraguas rodante". En el salpicadero predominaba un amperímetro y un velocímetro en la proximidad del parabrisas para permitir que su cable helicoidal sirviera al doble propósito de accionar el mecanismo de limpiaparabrisas, la calefacción tenía una palanca para el deshielo del parabrisas. Los asientos parecían sillas de playa, para comprobar el nivel de gasolina se introducía una varilla en el depósito de gasolina.

En cuanto a la reparación del vehículo, ésta se podía lograr con unas herramientas básicas: el capó, las puertas, y el portón se desmontaban sobre raíles sin tornillos, las aletas delanteras con la llave de bujías y los asientos desmontándolos de los raíles. Estas características se mantuvieron hasta el final de su fabricación.

Fueron tan pocas y relativamente pequeñas las modificaciones que se podía transformar un 2 CV moderno en un antiguo y viceversa con relativamente poco dinero.

El Citroën en Argentina

A finales de los '50, en la Argentina comenzaron a importarse los primeros Citroën 2 CV franceses y belgas. Respondían a la línea de la época, sin "tercera ventanilla" lateral, y capo acanalado. A principios de los '60, a raíz de su éxito, decidieron fabricar el modelo en el país y se instaló la planta de Jeppener (a 30 kilómetros de La Plata). Luego aparecieron las versiones Furgoneta y pick up (esta última con pocos ejemplares producidos).

Ya en ese momento se lo vincula como el coche de la clase media argentina, de modo tal que Joaquín Lavado, Quino, lo imagina como el auto de su personaje Mafalda y su familia y así se lo puede ver en varias historietas.

Incluso los memoriosos cuentan que en los primeros años de la década del ’70, en distintas ciudades del país se organizaba una competencia que consistía en volcar un Citroën. Al que lograra la hazaña, doblando en una esquina a gran velocidad, la fábrica se comprometía a regalarle un modelo totalmente nuevo. Cuenta la leyenda que nadie, “ni el más loco del pueblo”, pudo lograrlo.

El Citroën 2cv y sus modelos hermanos muestran una particularidad entre quienes alguna vez lo manejaron: no tienen puntos medios; están quienes los aman y quienes los odian. De cualquier forma al cumplir 60 años, la cítrica sigue vigente y todos tienen alguna anécdota que contar.

Fuente:
http://www.doscaballos.org/article511.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Citro%C3%ABn_2CV
http://www.igooh.com/notas/el-auto-de-mafalda-cumple-60-anos/


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