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Uno solo en el mundo. Edsel lo encargó, Bob Gregorie lo diseñó, el equipo de aviación de Ford lo construyó con aluminio de avión — y un marinero lo compró por $603 antes de que lo encontrara Bill Warner

Por: Antonio Gutierrez Rosas | Mayo 2026
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1934 Ford Model 40 Special Boattail Speedster

Existe en la historia del automóvil americano un objeto que resume mejor que ningún otro la tensión entre dos visiones del automóvil encarnadas en dos hombres del mismo apellido: Henry Ford, que creía que el automóvil debía ser un instrumento funcional producido en millones con el menor ornamento posible, y su hijo Edsel, que creía que el automóvil podía y debía ser un objeto de arte con el mismo rigor estético que cualquier otra creación humana. El 1934 Ford Model 40 Special Boattail Speedster — el automóvil personal que Edsel Ford comisionó al jefe de diseño de la empresa y construyó con el equipo de su propia división de aviación usando aluminio de aeronave y los wheel pants del Ford Tri-Motor como guardabarros — es ese objeto.

Hay una sola unidad en todo el mundo. Fue construida en 1934, desapareció de la vista pública durante décadas, fue vendida por 603 dólares a un marinero de la Marina en Florida en 1958, y reapareció en 1999 cuando Bill Warner — el fundador del Amelia Island Concours d'Elegance — la rastreó y la compró. En 2008 se subastó por 1,760,000 dólares. Hoy descansa en la colección permanente de la Edsel & Eleanor Ford House en Grosse Pointe Shores, Michigan, restaurada por RM Auto Restoration a su configuración de 1940. El automóvil que el presidente de Ford Motor Company construyó para sí mismo — y que su padre guardó en un cobertizo sin calefacción en su finca Fair Lane, según algunas fuentes — es una de las historias más extraordinarias, más melancólicas y más cinematográficas de toda la historia del diseño americano.

Edsel Ford: el artista en la sombra del padre más famoso del mundo

Edsel Bryant Ford nació en 1893 y creció en el mundo más improbable posible para un amante del arte y el diseño: la familia del hombre que había democratizado el automóvil eliminando toda ornamentación innecesaria. Henry Ford era el ingeniero puritano que encontraba la belleza en la funcionalidad y que consideraba que cualquier gasto en estética que no contribuyera al funcionamiento del automóvil era un desperdicio del dinero del comprador. Su hijo era exactamente lo contrario: desde niño tomaba lápiz y papel para dibujar automóviles y objetos cotidianos con el ojo del artista, estudió diseño con la seriedad del profesional, y tomó lecciones de arte toda su vida adulta.

Cuando Edsel asumió la presidencia de Ford Motor Company en 1919 — a los 26 años, bajo la sombra de un padre que nunca abandonó completamente el control real de la empresa — una de sus primeras decisiones estratégicas fue crear el primer departamento formal de diseño de Ford. Hasta ese momento, el estilo de los automóviles Ford salía del departamento de ingeniería, que lo trataba como una consecuencia de las decisiones técnicas y no como una disciplina independiente con sus propios criterios y su propio lenguaje. Edsel contrató a E.T. «Bob» Gregorie para dirigir ese departamento en 1931 — después de que Gregorie trabajara brevemente en el estudio Art and Colour de Harley Earl en General Motors y como dibujante en Lincoln —, y la colaboración entre los dos hombres durante los años siguientes produjo algunos de los diseños más importantes de la historia de Ford.

La relación entre Edsel y su padre era una de las más complicadas de la historia industrial americana: Henry reconocía la inteligencia de su hijo pero raramente cedía a sus visiones cuando chocaban con la suya propia, y la combinación de respeto y frustración que Edsel sentía hacia Henry fue el contexto emocional de toda su vida profesional. El Speedster — construido con los recursos de la empresa que los dos dirigían conjuntamente, a partir de un chasis que la empresa producía en masa para el mercado popular — era la expresión más personal y más directa de lo que Edsel creía que el automóvil podía ser cuando se le liberaba de las restricciones del precio de coste y de la producción en serie. Era, en el sentido más preciso del término, el automóvil que Edsel Ford quería pero que sabía que su padre nunca le permitiría fabricar para el mercado.

Bob Gregorie y el túnel de viento: diseño como ciencia

La historia del diseño del 1934 Speedster comienza con el viaje de Edsel a Europa en 1932 — y con la segunda vez, porque el primer intento había fallado. Después de ese viaje europeo Edsel había pedido a Gregorie que diseñara un sports car como los que había visto en el continente, y el resultado fue un boattail speedster sobre el chasis del Ford de 1932. El diseño decepcionó a Edsel — no era suficientemente bajo ni suficientemente radical — y Gregorie volvió a trabajar. En 1934, con el nuevo chasis Model 40 como base, Gregorie abordó el encargo con la metodología del diseñador científico que distinguía su trabajo del de los carroceros puramente artesanales de la época.

Gregorie esbozó varias alternativas, construyó un modelo a escala 1:25 y lo probó en el túnel de viento del Air Frame Building de Ford Aviation. La decisión de probar el diseño en túnel de viento — cuando la mayoría de los coachbuilders de la época confiaban exclusivamente en el criterio estético y la experiencia práctica — era coherente con el origen del equipo que construiría el automóvil: los mismos ingenieros y técnicos que fabricaban los Ford Tri-Motor, el avión comercial más exitoso de América en ese momento, tenían la metodología y las herramientas para evaluar el comportamiento aerodinámico de cualquier objeto.

Para lograr la silueta dramáticamente baja que Edsel quería, Gregorie resolvió el problema estructural más difícil del proyecto con una solución que ningún carrocero convencional habría considerado: tomó el kick-up trasero del bastidor estándar del Model 40 — la curvatura ascendente que permitía que los largueros pasaran sobre el eje trasero —, lo invirtió completamente y lo volvió a soldar al revés, de modo que los largueros pasaran por debajo del eje trasero en lugar de por encima. Adicionalmente, adelantó el eje delantero diez pulgadas respecto a su posición original. El resultado era un chasis completamente diferente del Ford de producción, con un centro de gravedad más bajo y una línea de cintura que permitía la silueta rasante que hacía al Speedster absolutamente inconfundible.

El aluminio del Tri-Motor: cuando la aviación construyó un automóvil

La carrocería del Speedster fue fabricada por el equipo de Ford Aircraft — los mismos técnicos que construían y mantenían los Ford Tri-Motor, el avión de transporte comercial de tres motores que Ford producía en Dearborn y que representaba el estado del arte de la construcción aeronáutica americana de principios de los años treinta. Esta elección no fue accidental: el aluminio que el equipo de aviación trabajaba diariamente era el material ideal para una carrocería de las características que Edsel y Gregorie habían diseñado — ligero, rígido cuando se trabaja correctamente, y capaz de alcanzar superficies tensas que el acero de chapa convencional no podía producir con la misma suavidad.

Los cycle fenders — los guardabarros de ciclo que envolvían parcialmente las ruedas como los guardabarros de las motocicletas de carreras de la época — fueron fabricados a partir de los wheel pants del Tri-Motor: las carenados de aluminio que cubría las ruedas del avión para reducir la resistencia aerodinámica durante el vuelo. La reutilización de componentes aeronáuticos como elementos de la carrocería del automóvil era, en 1934, completamente inédita en la producción automotriz americana — y comunicaba con la elocuencia del hecho concreto que el Speedster era un objeto genuinamente diferente, nacido de una metodología diferente, construido por personas diferentes a las que fabricaban los Ford del mercado popular.

El resultado fue una carrocería de aluminio sobre armazón tubular soldado a medida que pesaba considerablemente menos que cualquier carrocería de acero equivalente, y que tenía una coherencia formal que ningún carrocero americano de la época había producido en un automóvil americano. Sin corridas de cromo, sin correderas de embarque, sin ornamentos de capó, sin tapón de radiador visible, sin ningún elemento que no tuviera una función directa en el diseño — el Speedster era, en 1934, el automóvil más radicalmente racionalista que la industria americana había producido. Muchas de sus características estilísticas no aparecerían en los Ford de producción hasta años después.

Especificaciones técnicas

{| !ESPECIFICACIÓN!!DETALLE |- |Denominación oficial||Ford Model 40 Special Speedster — también conocido como «Edsel Ford Special Speedster» |- |Número de unidades construidas||1 — única en el mundo; no es un automóvil de producción |- |Chassis número||FLA15512 |- |Comisionado por||Edsel B. Ford — Presidente de Ford Motor Company |- |Diseñador||E.T. «Bob» Gregorie — jefe del Departamento de Diseño de Ford Motor Company |- |Constructor del chasis / carrocería||Personal de Ford Aircraft Division — Air Frame Building, Dearborn |- |Base mecánica||Chasis Ford Model 40 de 1934 — modificado radicalmente |- |Modificación del chasis||El kick-up trasero del bastidor fue invertido y soldado de vuelta al revés — los largueros pasan por DEBAJO del eje trasero |- |Modificación delantera||El eje delantero fue adelantado 10 pulgadas — para lograr el perfil más bajo posible |- |Marco de carrocería||Armazón tubular soldado a medida — fabricado por Ford Aircraft |- |Carrocería||Aluminio — boattail de 2 plazas sin techo, puertas recortadas, cola en punta |- |Guardabarros||Ciclo-guardabarros (cycle fenders) — fabricados a partir de los «wheel pants» del avión Ford Tri-Motor |- |Parabrisas||Twin Brooklands screens — doble parabrisas de competición |- |Capó||Alligator hood con persianas — apertura articulada al frente, estilo cocodrilo |- |Grille||V-grille afilada — sin ornamento, sin tapón de radiador, sin accesorios de cromo |- |Discos de ruedas||Discos personalizados sobre ruedas de radio originales |- |Escape||Rectos — corriendo a través de una sección del bastidor del chasis |- |Motor original (1934)||V8 flathead Ford Model 40 — 75 HP estándar de producción |- |Motor actual (restauración RM 2010)||Mercury flathead V8 — 100 HP (configuración que Edsel adoptó después de modificaciones en vida) |- |Transmisión||Manual 3 velocidades — estándar Ford |- |Distancia entre ejes||3,099 mm (122 in) — extendida respecto al estándar de 112 in del Model 40 |- |Peso||~952–1,089 kg (2,100–2,400 lb según fuente — carrocería aluminio muy ligera) |- |Color original||Pearl Essence Gunmetal Dark — preferido personal de Edsel Ford |- |Interior||Cuero gris — asientos tipo bucket personalizados — volante de 3 radios |- |Tablero||Engine-turned aluminum dashboard — panel de aluminio girado / instrumentos Lincoln |- |Sin running boards||Característica que no aparecería en los Ford de producción por años |- |Sin brightwork||Sin cromo decorativo — racionalismo estético radical para 1934 |- |Destino tras la muerte de Edsel (1943)||Múltiples propietarios — vendido por $603 a un marinero de la Marina en Florida (1958) — desaparecido |- |Redescubrimiento||1999 — Bill Warner (fundador Amelia Island Concours) lo localizó y adquirió en Florida |- |Precio en subasta 2008||$1,760,000 USD — vendido al coleccionista tejano John O'Quinn |- |Destino final||Edsel & Eleanor Ford House — Grosse Pointe Shores, Michigan — colección permanente |- |Restauración definitiva||RM Auto Restoration, Blenheim, Ontario, Canadá — 2010 — devuelto a configuración de 1940 |- |Exhibición en concursos||Amelia Island Concours d'Elegance · Pebble Beach Concours d'Elegance |- |Recreación autorizada||Vintage Racing Cars of Florida — base: chasis Ford Model 48 de 1935 modificado — aprobada por Bill Warner }|

Gunmetal Dark y sin cromo: el lenguaje estético del Speedster

El color que Edsel eligió para el Speedster — Pearl Essence Gunmetal Dark, un gris oscuro metalizado que era el tono favorito del propietario para sus automóviles personales — era en sí mismo una declaración estética. En 1934, los automóviles americanos tendían hacia los colores vivos y los acabados brillantes que comunicaban modernidad y optimismo en plena Gran Depresión. El Gunmetal Dark de Edsel era lo contrario: discreto, sofisticado, europeo en su austeridad. El interior de cuero gris con los asientos bucket personalizados y el tablero de aluminio girado con instrumentos Lincoln completaban un habitáculo que tenía más en común con las cockpits de los aviones de carreras europeos que con los interiores de los automóviles americanos contemporáneos.

Los twin Brooklands screens — los dobles minúsculos parabrisas de competición que tomaban su nombre del célebre circuito inglés donde los pilotos de la década anterior los habían popularizado — eran la referencia más directa a la cultura motorsport europea que inspiraba el diseño. El alligator hood — el capó de apertura articulada al frente, estilo cocodrilo, con sus persianas de ventilación inclinadas al mismo ángulo que la grille en V — era un detalle de coherencia formal que los observadores de la época encontraban delicioso: cada elemento del diseño dialogaba con los demás, produciendo un conjunto visual que tenía la unidad orgánica de los mejores objetos diseñados desde una visión única y sin compromisos.

El escape recto que corría a través de una sección del bastidor del chasis — eliminando los tubos convencionales que serpentean bajo el cuerpo del automóvil — era otro detalle de ingenio estructural que funcionaba simultáneamente como solución técnica y como elemento de diseño. Que los tubos de escape fueran parte del bastidor reducía el peso, simplificaba la construcción y dejaba libre el espacio lateral del coche para el perfil aerodinámico limpio que Gregorie necesitaba. Era el tipo de solución que solo es posible cuando el diseñador tiene control completo sobre todos los aspectos del automóvil desde el primer boceto hasta el último remache.

Edsel, Henry y el cobertizo sin calefacción de Fair Lane

La historia del Speedster después de su construcción es tan reveladora sobre la dinámica entre Edsel y Henry Ford como el propio automóvil. Según el autor Jim Farrell — cuyas investigaciones sobre el Speedster son la fuente histórica más citada —, cuando Edsel presentó el automóvil terminado a su padre, Henry tomó posesión del coche personalmente, le gustó la manera en que manejaba y quedó generalmente satisfecho con su diseño. Pero en lugar de guardarlo en las instalaciones de la empresa o de devolverlo a Edsel para su uso personal, Henry guardó el Speedster en un cobertizo sin calefacción en su finca Fair Lane de Dearborn, Michigan.

La imagen de ese cobertizo — el automóvil más avanzado que el equipo de diseño de Ford había producido, guardado sin calefacción en una finca privada, fuera de la vista del público y de los propios diseñadores que lo habían creado — es la metáfora más elocuente de la relación entre los dos Ford. Henry admiraba el objeto suficiente para tomar posesión de él y no dejarlo circular; no lo admiraba suficiente para mostrar al mundo lo que su hijo y el equipo de diseño eran capaces de producir cuando se les liberaba de las restricciones de la producción masiva. Edsel murió en 1943, a los 49 años, sin haber visto nunca los Ford que su visión del diseño haría posibles en las décadas siguientes.

Después de la muerte de Edsel, el Speedster comenzó su odisea americana: pasó por múltiples propietarios que no siempre reconocieron lo que tenían entre manos, apareció en Hollywood en los años cincuenta — fotografiado brevemente antes de desaparecer de nuevo —, y en 1958 fue comprado por un marinero de la Marina de los Estados Unidos en Florida por 603 dólares. La cifra — que la historia del automóvil americano ha conservado con la misma fidelidad con que preservó el precio original de los primeros Cadillac — es la medida más perfecta del eclipse temporal de la fama de un objeto extraordinario. El automóvil personal del presidente de Ford Motor Company, comprado por 603 dólares.

Bill Warner, Amelia Island y los $1.76 millones

La reaparición del Speedster en 1999 tiene todos los elementos del mejor cuento de detectives automovilístico. Bill Warner — el fundador y presidente del Amelia Island Concours d'Elegance, el evento que se había convertido en el concurso de elegancia más importante del sureste americano — leyó un artículo que mencionaba casualmente que el Ford Model 40 Special Speedster de Edsel era propiedad de un coleccionista de Florida. Warner, que conocía perfectamente la historia del automóvil y sabía que llevaba décadas desaparecido, rastreó la referencia, localizó al propietario y adquirió el Speedster. Era el mismo automóvil que Gregorie había diseñado, que el equipo de Ford Aircraft había construido con aluminio de Tri-Motor, que Edsel había guardado en gunmetal oscuro y que un marinero había comprado por 603 dólares.

Durante su propiedad, Warner sometió al Speedster al examen más riguroso de su historia: el automóvil fue completamente documentado, medido y fotografiado con la precisión necesaria para preservar su diseño y eventualmente crear una recreación fiel. Esta documentación — que Warner encargó con la seriedad del curador de museo — fue la base sobre la que Vintage Racing Cars of Florida construyó posteriormente la recreación autorizada que apareció en la subasta de RM Sotheby's Hershey de 2024, partiendo de un chasis Ford Model 48 de 1935 modificado. Warner presentó el Speedster original en el Amelia Island Concours de 1999 — la primera aparición pública del automóvil desde los años cincuenta — con el impacto que solo puede tener la reaparición de un objeto que el mundo de los coleccionistas temía destruido.

En 2008, Warner vendió el Speedster al coleccionista tejano John O'Quinn — una de las colecciones de automóviles privadas más importantes de América — por 1,760,000 dólares: el precio más alto pagado hasta ese momento por un Ford de cualquier tipo en subasta. La muerte de O'Quinn en 2009 en un accidente de tráfico — de una ironía histórica dolorosa, tratándose del mayor coleccionista de Ford del mundo — llevó a Edsel Ford II a organizar la adquisición del Speedster para la Edsel & Eleanor Ford House, la mansión familiar de Grosse Pointe Shores que opera como museo histórico. En agosto de 2010, RM Auto Restoration completó la restauración que devolvió al Speedster su configuración de 1940, con el motor Mercury flathead de 100 HP que Edsel había instalado después de las modificaciones en vida del automóvil. El automóvil que Edsel encargó, que Henry guardó en un cobertizo, que un marinero compró por 603 dólares, volvió a casa.

El legado del Speedster: lo que Ford aprendió de Edsel

La influencia del Model 40 Special Speedster sobre el diseño de Ford en las décadas siguientes es difícil de cuantificar con precisión, pero imposible de ignorar. El Lincoln Continental de 1940 — considerado universalmente uno de los automóviles más bellos de la historia americana — fue diseñado por Bob Gregorie con la misma colaboración de Edsel Ford y con muchos de los mismos principios estéticos que el Speedster había articulado: líneas tensas, superficies limpias, ausencia de ornamentación superflua, proporciones que priorizaban la elegancia sobre el impacto visual inmediato. La influencia directa del Speedster sobre el Continental es reconocida por los historiadores de diseño de Ford con una consistencia que no deja lugar a dudas.

Las características del Speedster que no aparecerían en los Ford de producción hasta años después — la ausencia de running boards, la eliminación del brightwork decorativo, los faros integrados en la carrocería, el capó sin ornamento — se convirtieron progresivamente en el vocabulario estético estándar del diseño automotriz americano de la segunda mitad del siglo XX. Edsel Ford no vivió para verlo: murió en 1943 antes de que la mayor parte de esas transformaciones ocurrieran. Pero el Speedster que encargó y que Bob Gregorie construyó en 1934 con aluminio de avión y wheel pants de Tri-Motor fue el primer documento de esa visión — el manifiesto estético que el presidente de Ford Motor Company escribió para sí mismo cuando comprendió que no podría escribirlo para el mercado.

Edsel Ford II — nieto del creador del Speedster — lo resumió en la presentación del automóvil restaurado en Pebble Beach en 2011 con una precisión que no necesita amplificación: «Mi abuelo fue uno de los primeros creyentes en que los objetos cotidianos — incluidos los automóviles — podían ser vistos como obras de arte. Mientras él no era un diseñador en el sentido tradicional, su ojo para el estilo y su influencia eran evidentes cuando inició y construyó el departamento de diseño en Ford Motor Company». El Speedster es la prueba material más directa y más extraordinaria de esa creencia.

1934: la Depresión, el V8 de Ford y el automóvil más radical del año

El año 1934 en que se construyó el Speedster era el quinto año de la Gran Depresión americana — el período de mayor contracción económica de la historia del capitalismo hasta entonces —, y también el segundo año completo del flathead V8 de Ford, el motor que Henry Ford había introducido en 1932 como el primer V8 de precio popular en la historia del automóvil americano. El V8 de Ford era en 1934 el motor más democrático y más poderoso del mercado de precio medio: 85 caballos de fuerza en el Model 40 de producción, que permitían una velocidad máxima de alrededor de 130 km/h y que en la versión estocada del Speedster — con sus 75 HP originales moviéndolos menos de 2,400 libras — producían un automóvil de rendimiento que la mayoría de los roadsters europeos de la época no podían superar.

En ese contexto de austeridad económica generalizada y democratización técnica del automóvil, el Speedster era el polo opuesto: un objeto de lujo sin precio asignado, construido con recursos de empresa para el placer personal del presidente de esa empresa, usando tecnologías de aviación que ningún comprador privado podría financiar individualmente. Era el tipo de proyecto que solo es posible cuando quien lo encarga tiene tanto el poder como el deseo de hacerlo realidad, independientemente de cualquier consideración de coste o de producción. Y era también el tipo de proyecto que Henry Ford — con su puritanismo funcional y su desconfianza hacia el gasto estético — habría desaprobado si Edsel no hubiera tenido el título de presidente de la empresa para ejecutarlo.

En México, 1934 era el primer año del gobierno del General Plutarco Elías Calles como presidente en la sombra — el Maximato en su última fase, antes de que Cárdenas asumiera la presidencia en 1934 y desafiara la tutela callista. Los Ford V8 llegaban al país en números crecientes — el V8 accesible de Henry Ford era perfectamente coherente con la motorización modesta pero progresiva de la clase media mexicana —, pero un Speedster de aluminio de aviación en México en 1934 era tan inconcebible como el automóvil más raro de todos: el objeto único que nunca sale de la colección de quien lo posee.

El automóvil que Edsel quiso y Henry guardó

El 1934 Ford Model 40 Special Boattail Speedster es, en la historia del automóvil americano, el objeto que mejor concentra la paradoja de la visión artística en un mundo industrial: el automóvil más avanzado que Ford Motor Company produjo en la primera mitad del siglo XX fue construido una sola vez, guardado en un cobertizo sin calefacción, vendido por 603 dólares y tardó décadas en recibir el reconocimiento que merecía desde el primer boceto que Bob Gregorie trazó en el Air Frame Building de Dearborn.

Edsel Ford murió convencido de que la batalla con su padre sobre el diseño la había perdido. La historia ha sido más justa con su legado: el Lincoln Continental, el primer departamento de diseño de Ford, el Speedster que ahora vale más de lo que costó construir toda la Ford Motor Company en sus primeros años — todo eso lleva la firma de Edsel aunque su nombre figure rara vez en los libros de historia del automóvil. El wheel pant del Tri-Motor convertido en guardabarro del Speedster es la imagen más perfecta de esa historia: la tecnología más avanzada de un dominio aplicada al objeto más bello de otro, por el hombre que creyó que el automóvil podía ser, y debía ser, una obra de arte.

  • 1934 Ford Model 40 Special Boattail Speedster
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